
Esguince de tobillo: Qué hacer y Cómo recuperarse rápidamente
El esguince de tobillo es uno de los más frecuentes, aunque puede producirse también en cualquier parte del cuerpo donde haya ligamentos que sujetan una articulación.
Los primeros pasos inmediatos al esguince de tobillo son los más importantes.
Pero, ¿qué es el esguince de tobillo?
El esguince, como definición, es una rasgadura, distensión o estiramiento excesivo de algún ligamento. Se produce debido a un movimiento brusco, caída, golpe o una fuerte torsión de una articulación que hace superar su amplitud de movimiento normal.
Los esguinces de tobillo están clasificados en tres categorías, según sus signos y síntomas.
Clasificación de los esguinces de tobillo
Grado 1:
Existe dolor leve. El tendón se estira o tal vez haya un pequeño desgarro fibrilar, pero hay poca o ninguna inflamación.
Se mantiene la funcionalidad del pie.
Grado 2:
El dolor es de moderado a severo, ya que existe rotura parcial de ligamento y, como consecuencia, aparece hinchazón y dolor localizado produciendo dificultad para caminar.
Grado 3:
En este caso, el dolor es severo, con inflamación e hinchazón notoria y una rotura completa de un ligamento.
Existe muy pocas probabilidades de que pueda caminar, así como también altas probabilidades de que exista una fractura.
Primeros pasos a seguir después de un esguince
Nunca aplicar calor durante las primeras 48 horas, ya que el mismo hará que aumente el edema y el hematoma haciendo que se incremente el dolor y la inflamación de la zona.
Nunca realizar un vendaje compresivo en exceso y mantener reposo.
Colocar hielo varias veces al día (de 10 a 15 minutos en cada aplicación) para disminuir el edema y el hematoma, si existe.
Elevar la pierna la mayor cantidad de tiempo posible para evitar la inflamación excesiva del pie.
Siempre consultar a un fisioterapeuta para que le oriente sobre los pasos a seguir en la rehabilitación.
Rehabilitación de un esguince de tobillo
El esguince de tobillo trae consigo varias alteraciones que deben tratarse inmediatamente y, para ello, deben cumplirse pasos que el fisioterapeuta implementará de acuerdo a las características de cada caso.
Deben cumplirse unos objetivos claros y, como primera medida, se debe intentar conseguir la disminución de dolor. Para continuar con la disminución del edema, la propiocepción, el fortalecimiento y estimular la estabilidad del tobillo.
El fisioterapeuta optará por realizar el tratamiento personalizado según la evolución del esguince y las características del paciente. Para ello, existen muchas técnicas y métodos que se aplicarán de acuerdo a la preparación y especialización del profesional.