
Escoliosis: ¿Tiene tratamiento? Cómo detectarla y tratarla a tiempo
La escoliosis es una curvatura lateral que se manifiesta en la columna vertebral y puede tener forma de “S” o de “C”.
Aquí podemos ver una radiografía frontal de tórax de una paciente de nuestra clínica. Hace dos años que es atendida periódicamente en nuestro centro y ha mejorado notablemente. Todos los síntomas de pesadez estomacal y estreñimiento han desaparecido. Los dolores de espalda y cadera que sufría han disminuido considerablemente.
La escoliosis y la Fisioterapia
Existe mucha controversia en el área médica sobre su tratamiento y resultado.
Desde el área de la Fisioterapia, podemos afirmar que, si existe un buen tratamiento de rehabilitación, siempre habrá buenos resultados. Dependerá, también, de muchos factores propios del paciente, como pueden ser:
Edad
Tiempo de evolución de la patología
Condiciones físicas, etc.
Dependiendo de la gravedad de la escoliosis, existirán diferentes síntomas y tratamientos.
Es posible que las personas con una curvatura leve sólo tengan que visitar a su médico para controles periódicos. Sin embargo, la mayoría de los pacientes que padecen escoliosis necesitan tratamiento.
Síntomas de la escoliosis
Los síntomas más leves pueden manifestarse de la siguiente forma:
Dolores musculares leves unilaterales o bilaterales en toda la espalda o por zonas.
Pinchazos en algún punto de la columna.
Dolores excesivos ante movimientos que conlleven un esfuerzo mínimo.
Cefaleas.
Sensación de hormigueo en los miembros superiores, etc.
Los síntomas más graves, sumados a los anteriores, pueden ser:
Dificultades en la respiración.
Alteraciones gastrointestinales (dificultades para ir al baño).
Malestar general, etc.
Tipo de tratamiento para los pacientes con escoliosis
Existen dos tipos de tratamiento: el conservador y el quirúrgico.
Una vez diagnosticada la escoliosis siempre debe ponerse en marcha un tratamiento conservador. Es el primer paso que ayudará al paciente a disminuir los dolores.
Aunque la escoliosis sea severa y dé origen a dolores intensos, la Fisioterapia es el primer camino a tener en cuenta y es la mejor alternativa para su tratamiento.
De esta manera, el tratamiento médico, que puede ser simultáneo, puede llevarse a cabo con menores dosis de fármacos.
Los objetivos del tratamiento fisioterapéutico
Disminución del dolor (en el caso que lo haya): A través de tratamiento fisioterapéutico con masajes, aparatología, estiramientos y técnicas manuales específicas.
Mejorar la sintomatología visceral: Un gran número de pacientes suele tener algún tipo de disfunción visceral, ya sea en pulmones, intestinos, estómago, colon, etc.
Corrección postural: Por medio de la evaluación posturológica realizada por un posturólogo, ejercicios terapéuticos correctivos, técnicas de relajación, fortalecimiento muscular, y otras metodologías que determine el fisioterapeuta – posturólogo.
Ejercicios terapéuticos para ayudar a mejorar la fuerza, el tono muscular y el equilibrio postural.
En todos los casos son beneficiosas las actividades que tengan equilibrio muscular entre ambos lados del cuerpo.
Una buena opción es la natación en los 4 estilos. En Crawl o Crol, la respiración debe realizarse en ambos lados (como te mostramos en el vídeo).